No todos los encargos requieren los mismos documentos, pero existe una base que permite comenzar con mayor seguridad y detectar rápidamente qué información falta.
La base documental
Nota simple o escritura, referencia catastral y cualquier plano disponible ayudan a identificar el inmueble y contrastar su descripción.
Si existen obras, arrendamientos, licencias, expedientes o situaciones urbanísticas particulares, conviene indicarlo desde el principio, aunque la documentación todavía no esté completa.
La visita sigue siendo decisiva
Los documentos no muestran siempre el estado, la distribución, las calidades ni las circunstancias del entorno. La inspección permite relacionar el expediente con la realidad observada.
Cuando alguna comprobación no puede realizarse, el informe debe delimitarlo mediante la condición, hipótesis o advertencia que corresponda.
¿No sabes qué documentos requiere tu valoración?
La finalidad y el tipo de inmueble determinan la documentación. Revisamos lo disponible antes de pedir más.
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